El mar es tan profundo
que no se escucha un susurro,
cuando el mar triste se pone a cantar.
En el mar yo ahogo mis penas
porque él me oye
y yo rompo a llorar.
En el mar yo ahogo mis penas
porque es tan inmenso
que en medio del crepúsculo
el reflejo de la luna se pone a llorar.
Me gusta cuando miro el mar
porque es tan infinito
que a donde voy él está.
Yo a él lo quiero
porque él da a vida a muchas especies,
en su inmenso mar los peces
no se alejan porque es su hogar.
Y al atardecer el sol se esconde
tras la espuma tibia, color tropical
las gaviotas ya emprenden a volar.
Sofía Garcés.